El corazón en la cabeza

Escribir

es tomar distancia de mis propios pensamientos.

Escribir es llevarme mejor conmigo,

a costa de separarme

de la idea que tenía de vos.

(A costa

de arrancar

de mis entrañas

una parte tuya

que aún siento viva,

y mía)

Escribir sobre vos, en este momento

es disociarme.

Desfragmentándome

Seré suficiente

e irremplazable

sólo para mi perra.

El resto es humo.

Aún así, enloquezco de amor por mi gata.

Masoquista costumbre.

.

.

El equilibrio es una cuestión de supervivencia:

en definitiva,

uno ve afuera lo que trae adentro.

Yo siempre veo amor.

Y así me va.

.

.

Busco consuelo pensando

que sería más fácil

si nada hubiera pasado.

Como si se pudiera elegir el amor,

diría Cortázar.

Y así estoy, estaqueada

sóla, en la mitad del patio.

.

.

Me duele que no me quieras.

pero más me duelen

mis patéticos y fallidos intentos

de ser esta farsante

que poco se parece a mí,

mendigando la atención de un cagón.

Como si fueras tan importante.

Como si lo valieras.

.

.

Cuándo te dije

que no quería despedirme de vos,

la sinceridad me jugó en contra.

No nos despedimos,

Pero tampoco volvimos a tocarnos.

.

.

Una vez un poeta me dijo:

Quién carajo escribe

cuando está contento?

Y es cierto que a veces

escribir me salva.

Pero hay otras, que el desamor

está arraigado tan adentro

que siento que si lo escribo,

Me muero.

.

.

Quién carajo escribe

cuando no puede respirar?

.

Dis-vuelve

Agua de luna, agua salada,

llevate la memoria

de cuando fuimos río,

chispeante complicidad.

Llevate esa nada

que estamos siendo

ahora que se nos acabó eso

de ser todo.

Que se disuelva

lo que ya no soy más.

Toca aceptar, saber jugar

apostar por lo que crece,

y sabernos ir cuándo ya está.

Toca volver a nacer.

Hicimos, con nada

lo mejor que pudimos.

Elegirme,

es confiar un poco más en la vida.

Elegirme es libertad.

de volcanes

Estos vaivenes tuyos me agitan la sangre,

y a mi no me engañas, sé que me pensás.

Ya te dije, yo no me quiero despedir de vos.

Hay tanto corazón en este caos,

tanta franqueza en este derrumbe.

Le estás pidiendo mesura a un volcán

y por querer controlar lo incontrolable

en pleno incendio te estás muriendo de frío.

sobre perder

El que se enoja pierde

y yo siempre pierdo.

Yo con vos perdí antes de empezar a jugar.

¿Dónde nace esta pasión

que me lleva a la guerra,

a una muerte segura?

La certeza de mi eternidad,

y este orgullo kamikaze:

Me vale la vida lo que le pase a mi corazón.

Siempre miope

Tal vez aparecí en tu vida

para mostrarte que ella no era para vos

aún cuándo yo tampoco fuera para vos.

Tal vez hoy sólo vos sos para vos.

Tal vez irrumpiste en mi vida para recordarme

qué se siente querer a alguien

antes de que el sexo me nuble la vista.

Parece

Veo tus vaivenes

que son disfraces.

Veo mi yo en vos,

vos te ves en mi.

Olas van, olas vienen.

Me lees los silencios,

te leo entre líneas.

El envión que le soplaste

a mis pasos.

Le energía que tejí

en tus abrazos.

Parece

que no podemos

y aún así,

sucede.

No hay calentura

más poderosa.

 

Ojalá

Me preguntaron:

¿Qué harías si no tuvieras miedo?

Y la respuesta tenía tu nombre y apellido,

en automático pensé en vos

y en tus gestos que conozco de memoria.

Me dí cuenta que mis miedos eran más

de los que podía admitir jamás esta amazona.

¿Y vos? ¿Qué harías si no tuvieras miedo?

¿tendrías la valentía de sacarte la armadura

y elegirme entre las risas, los besos y las sábanas?

No quiero oponer mi deseo a tu libertad

es solo que estar al lado tuyo en las trincheras

confiándote mis espaldas y mis puntos ciegos

me resultó muchísimo más excitante

que la propia guerra.

 

 

Podrán?

¿Podrán los dogmas que nos rigen

abrirse a la intimidad

que precisamos para amar?

Bastó con mirarnos a los ojos

como íntima demostración

de que la plenitud del Universo danza

en cualquier mirada que la documente.

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