Siempre miope

Tal vez aparecí en tu vida

para mostrarte que ella no era para vos

aún cuándo yo tampoco fuera para vos.

Tal vez hoy sólo vos sos para vos.

Tal vez irrumpiste en mi vida para recordarme

qué se siente querer a alguien

antes de que el sexo me nuble la vista.

Parece

Veo tus vaivenes

que son disfraces.

Veo mi yo en vos,

vos te ves en mi.

Olas van, olas vienen.

Me lees los silencios,

te leo entre líneas.

El envión que le soplaste

a mis pasos.

Le energía que tejí

en tus abrazos.

Parece

que no podemos

y aún así,

sucede.

No hay calentura

más poderosa.

 

Ojalá

Me preguntaron:

¿Qué harías si no tuvieras miedo?

Y la respuesta tenía tu nombre y apellido,

en automático pensé en vos

y en tus gestos que conozco de memoria.

Me dí cuenta que mis miedos eran más

de los que podía admitir jamás esta amazona.

¿Y vos? ¿Qué harías si no tuvieras miedo?

¿tendrías la valentía de sacarte la armadura

y elegirme entre las risas, los besos y las sábanas?

No quiero oponer mi deseo a tu libertad

es solo que estar al lado tuyo en las trincheras

confiándote mis espaldas y mis puntos ciegos

me resultó muchísimo más excitante

que la propia guerra.

 

 

Podrán?

¿Podrán los dogmas que nos rigen

abrirse a la intimidad

que precisamos para amar?

Bastó con mirarnos a los ojos

como íntima demostración

de que la plenitud del Universo danza

en cualquier mirada que la documente.

Para inmortalizar

Mi labios deshaciéndose 

entre los tuyos, 

mientras las manos se apuran

procurando reducir el poco espacio,

existente entre vos y yo. 

De mis más mojados recuerdos:

La expresión de tus ojos,

el instante en que vislumbraste

lo que iba a sucederte

cuándo me viste atarme el pelo

erguida y majestuosa

arriba tuyo, en celo.

 

El loop del autoamor

No quiero un final feliz,

me aterra lo inamovible

y lo definitivo, de un final.

Por eso siempre vuelvo atrás

en mi cuaderno cuando tengo miedo

y busco una frase, una palabra

algo que haya registrado mi yo del pasado

para rescatarme sabiamente hoy.

El loop del autoamor, lo llamo.

El alma no sabe de finales,

y siempre vuelve donde sintió

plenitud.

El amor es viaje, no destino.

por eso el verdadero artista

jamás

está conforme con su obra.

Porque el amor, el tiempo y la memoria

no entienden de cronologías.

Soy mi serendipia más bonita,

y es lo más cerca que estuve jamás

de no tener miedo alguno.

No quiero un punto final

que me impida seguir creando

Simple

Lo que Es, es tan pero tan simple
que cabe en cualquier lengua,
en una pequeña frase,
en un suspiro del habla.

Nunca fuimos sólo de la piel para adentro
siempre somos en la sinergia del diálogo
que nos trasciende y eleva.

¿Quién sería yo si no fuera ésta

que sólo sabe ver la belleza?

¿Quién sería yo acaso, si no fuera

brisa sutil que acaricia y deja huellas,

nunca cicatriz, nunca rejas?

Yo hablando en transparente,
vos eligiendo palabras difíciles.
Las palabras que son agua profunda
son muy sencillas y accesibles verdades.
El resto son cáscaras vacías
flotando en la superficie del río.
Rígidas murallas ocultando tus miedos.

¿De qué te estás defendiendo?

Yo no quiero que la vida se me escape,
ni recoger el guante de tu desafío.

Yo quiero que la magia sea, y sea real.
Yo no quiero conquistarte ni convencerte.

El miedo es tuyo mi amor,
el amor es mío.

 





De hogar, colibríes y zombies

Quiero que me veas pero no puedo mostrarte lo que duele porque sería desmoronarme, y la risa es lo que me sostiene y yo no quiero dejar de reir. No quiero aburrirte ni que me tengas lástima ni que me veas desnuda pero también quiero que me veas desnuda y me veas las cicatrices, me veas de verdad. Que veas que me duele pero soy fuerte. Que canto y que escribo y que me río aunque me duele, porque eso me hace sentir viva tanto como el hueco que tengo en el pecho y no te puedo mostrar pero se me ve cuando te dejo entrar a mi casa.

Quería hacerte creer que era fácil acompañarme, que era piola, pero no, parece que es un poco más complejo. Parece que soy como las casas viejas, tengo tantas mañas y tantas mañanas de sol, tantas almas me habitaron y me hicieron hogar que aunque me remodele para aparentar ser moderna no puedo dejar de ser hogar con olor a café y tostadas por la mañana, trajín de cacerolas en la cocina, gritos y corridas de la criançada, mascotas que son hijes, patio al fondo con yuyito medicina y mates con la nona. Todo eso es un aire tan denso que se me transpira por los techos altos y los pasillos, y por más durlock que me ponga cuando quiero hacerte creer que soy fácil hago agua por todos lados porque se me notan los años y se me nota lo hogar, se me nota la falta y se me nota el resto. Tengo mucho resto para seguir dándote hogar hasta que se te vayan las ganas de ser moderno departamento, solo que el resto viene también con la falta. Y a mi me hace mucha falta e ilusión que te quedes a que disfrutemos juntos del resto pese a todo lo que me falta.

Estoy deambulando como un zombie esperando a que te des cuenta que en el fondo tengo un hueco enorme que me duele, pero vos también sos un zombie que solo puede sentir sus propios huecos donde alguna vez tuvo ojos.

Y la musica me salva como en marcianos al ataque porque no le gusta a los zombies pero sí a los colibríes. Y yo tengo un colibrí que aletea rapidisimo en mi tórax cada vez que me río. Entonces reirme me salva y escribir me salva y al final nada me salva de mi misma. Es que no me ves debajo del disfraz de autosuficiente? No ves que lo liberal, despreocupada, independiente también es de durlock y si le haces un agujerito para colgar un recuerdo que me marque todo se desmorona, y las filtraciones de la casa vieja vuelven? Por qué no ves la fragilidad atras de mi risa? La fortaleza con la que sostengo la risa desde el aleteo de un colibrí, la ves?

Finjo ser normal pero hago agua por todos mis huecos, y no te dan las manos para tapar mis agujeros, porque nadie tiene tantas manos, mucho menos los zombies. Y cada vez que cae la frecuencia del latido de mi colibrí que se cansa de hacerme reír desde adentro de mi tórax, aparece uno, dos, tres y más pares de manos. Son todas las manos de mis amigas y de las que pretenden serlo, son muchos colibríes y muchas abejas, y es mucha alegría y mucha emoción por las risas y por las mieles. Porque me ven los agujeros y ven también las risas y el alimento y la fortaleza disfrazada en la risa entonces protegen a mi colibrí mientras descansa y empiezan a taparme esos agujeros que yo pensé que tenías que taparme vos.

Vientos intensos

Estoy tan caliente con el desorden

que hizo el viento cuando me soplaste

que no se si aplaudirme u odiarme

por haber sido yo

la que dejó abierta la ventana.

¿De verdad pensaste que podías entrar sin hacer ruido? ¿suavecito, sin romper nada? ¿Mirar sin tocar como quien entra a una tienda sin intención de comprar?

Acá sólo son bienvenidos quienes quieren romperme los esquemas, revolucionarme las ideas, pero por sobre todas las cosas, quienes no tienen miedo de entrar con la furia de un huracán a que nos acariciemos el corazón. 

Que me perdone la vida las veces que no la viví. 

Soy un panqueque

Del “no me abren ni en la autopsia”

Al “corazón es una puerta giratoria”

Hubo solamente unos besos tuyos de distancia.

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